©Tres Cabezas

Alex y Maxine Sanders
Idealmente, suena muy bonito, pero no es o por lo menos, no fue, del todo así. La mayoría de los padres y madres fundadores de estos cultos neopaganistas, eran anticristianos; sí, incluyo a la brujería "tradicional" en conjunto con la Wicca, dentro de los movimientos neo, puesto que fue fundada alrededor del 1950. De entre estos promulgadores se encuentran Charles Leland, Margaret Murray, Gerald Gardner y Alex Sanders quienes se opusieron fervientemente a la Iglesia.
Charles Leand, humorista y folklorista, un escritor satírico que según ciertos críticos, simplemente creó una broma crítica, con su obra Aradia el Evangelio de las Brujas. Algunos afirmaron que había inventado a su informante Maddalena, así como el Vangelo, y otros que su informante lo engaño a él. Gran parte de la historia trata acerca un anticristo "Aradia", una Bruja mesías que encarnó en el mundo para educar y salvar a las brujas (una burla de la Biblia). Como si fuera poco, el Dios que ellas adoraban era Lucifer el caído. Leland señaló que Maddalena no le había dado el Vangelo en un único texto; era una colección de fragmentos escritos, explicaciones orales, etc. No hay pruebas contundentes en cuanto a la veracidad de la información, sin importar si Maddalena existió o no. Hay quienes aseguraron que nunca existió tal culto en Italia. Lo que si podemos apreciar, simplemente viendo la historia de Leland, es que él creó a un anticristo femenino y realizó una crítica a la Iglesia, y que estuvo además, sujeto a las influencias de Michelet.
En cuanto a Murray, ella era una feminista de la primera ola, quien obviamente tenía una aversión al sistema patriarcal de la Iglesia Católica, por lo que, quizás vio una puerta hacia la construcción de una religión feminista que se opusiera a la Iglesia Cristiana. De este personaje hay que contar que se encuentra bajo la influencia de Leland y Michelet.
Originalmente, Gardner tenía el objetivo de instaurar una nueva imagen de la Bruja con respecto a toda la historia en la mentalidad de la sociedad. Históricamente la Brujería a sido vista como malvada, y no, no es solamente una creación del cristianismo opresor, como dirían las brujitas esponjosas. Bueno, Gerald muy probablemente no era la excepción, sobre todo por tener a una amiga como Margaret Murray. Él debía cambiar los valores presentes en ese entonces de una cultura mayormente Cristina en forma inversa; de otra forma, no podría eliminar la visión histórica de la Brujería. El cristianismo era el bien, y por ende, la Brujería el mal, esa era la lógica.
La Wiccan Rede, fue violada frecuentemente por su creador. A través de esta se afirmo que está bien, por ejemplo, controlar la mente de las personas, después de todo si no la dañas ¿que hay de malo en ello?, algo muy distante de lo que los conejitos piensan en la actualidad de estas leyes/consejos. En Fifty Years of Wicca el autor Frederic Lemond explicó que Gardner esperaba que su Suma Sacerdotisa "se acurrucara" junto a él tras las reuniones nocturas. Obvio, Doreen inteligente, casada y fiel, se negó ya que "encontraba aquello muy embarazoso" y se fue del aquelarre. El padre de la Wicca, ni tonto ni perezoso, vio a futuro una posible ascensión del poder femenino en el aquelarre y por ello cambió la Rede, Valiente se percató de que él adaptaba la Wicca según su conveniencia. Cabe mencionar, la homofobia de este hombre; Lois Bourne, una de las sacerdotisas del aquelarre de Bricket Wood, declara en su libro Bailando con Brujas:
Gerald era homofóbico. Tenía un profundo odio y odio a la homosexualidad, lo que consideraba una perversión repugnante y una trasgresión flagrante de la ley natural ... "No hay brujas homosexuales, y no es posible ser homosexual y brujo", dijo Gerald casi grito. Nadie discutió con él.
Alex Sanders, fundador de la tradición alejandrina, desempolvando y reconociendo los orígenes ceremoniales que la Wicca robó, les dio otra vez la relevancia que merecen. Era un caminante del sendero de la mano izquierda, realizó orgías, se comportó agresivo, entre otras cuantas cosas, aunque posteriormente se arrepintió, como el mismo expresó.
Así, como podrán observar y personalmente opino, la mayoría de ellos querían llamar la atención y estaban motivados por un espíritu de rebelión, justificado o no, pero innegable. Los fundadores realizaron maldiciones y hasta trabajos de muerte. No solo embrujaban, sino que la mayoría experimentaban con drogas, realizaron orgías, ritos incestuosos, sexo forzado o con menores, sangre y sacrificios. Mucho más primitivo que las tradiciones que se nos presentan hoy infestadas de New Age ¿no?. Obviamente no hay que meter a todos en un mismo saco, hay gente destacable, como Charles Leland y Doreen Valiente.
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