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Hay que aclarar, en lo que refiere a los trabajadores mágicos y espirituales, que estos pueden ofrecer servicios y a su vez suministros mágicos. El trabajo mágico popular, es un oficio realizado por hechiceros y brujas, y cuando se lleva más allá en su desarrollo, a través de una enseñanza "formal", por parte de un Mago. Los servicios incluyen lo que se conoce como trabajo mágico, pudiendo ser de amor, dinero, salud, suerte, prosperidad, etc.; los hay de lo mas variados. Otro tipo de prestación son los servicios de limpieza espiritual y curación. También están las lecturas psíquicas; desde adivinación, pasando por profecía hasta videncia. En cuanto a servicios espirituales se refiere, en mi caso, están las oraciones y ajuste de luces, las cuales son gratuitas. Todo lo anterior está muy resumido y solo una pequeña introducción, para comprender el contexto.

Primeramente, debemos considerar tres puntos importantes, los cuales son, tradición, experiencia y singularidad. Francamente hablando, la diferencia entre un Mago, un Hechicero popular, y un sanador new-age, por ejemplo, es abismante. Sé que las practicas no deberían ser comparadas entre sí, pero cuando hay, por ejemplo, brujas modernas que cobran por encender una vela 7 días que ni siquiera se ha preparado correctamente, (sí; preparar una vela no es solamente prenderla o vestir con aceite y hierbas, con una cuantas visualizaciones débiles) ante una vela que a sido concebida a través de los preceptos naturales, celestes y ceremoniales, y por medio del Espíritu, hay una gran diferencia. Así que, sí es realmente importante seleccionar adecuadamente al trabajador por medio de una segregación en cuanto a tradición se refiere. El precio sube y muy justificadamente, cuando encuentras a alguien que realmente se haya desarrollado, ojalá, completamente en cuanto a teoría y practica se refiere; levantas una piedra y salen varios mediums, bastantes brujos autodenominados y muchísimos reikistas occidentales, y raramente te encontrarás con algún Iniciado o Mago real, Hechicero, adivino/vidente/profeta decentes, curanderos tradicionales (en su totalidad), etc.
Sigamos; están las personas que nunca se han dedicado a entrenar su mente, alma ni cuerpo, así como también aquellas que han comenzado en ello o ya llevan algún tiempo, aunque esto último no necesariamente asegura que alguien que lleva poco haya avanzado menos, después de todo, no es una carrera. Es importante este punto, ya que, aunque haya una hechicera que lleve 30 años o una supuesta médium que haya nacido con un "don", si no ha realizado ningún proceso de perfeccionamiento y potenciación, más que el que le da cada hora de trabajo, no hay seguridad alguna de que su trabajo tenga un buen fundamento; así es como muchas veces proliferan millones de estafadores a sabiendas o no; los más ingenuos, quienes ignoran esto, muy frecuentemente presos de sus propias alucinaciones y divagaciones, terminando enfermos y desdichados. Hablo esto desde la experiencia personal, me ha tocado hablar con personas que caen casi en la locura, ante ellos solo me queda asentir con la cabeza y llevar una conversación amena y diplomática, después de todo, difícilmente podrás hacerlos razonar. Sin embargo, es verdad que los años de trabajo generan experiencia y sabiduría, eso es obvio, han vivido más, pero esta no es una regla, ya que hay quienes son más sabios y mucho más jóvenes que los ancianos y ancianas que siguen vivos. Es muy diferente un abuelo a un trabajador de los años 40, y este último, a un anciano del Egipto Alejandrino.
Es común en los oficios cobrar tres veces lo que costó hacer el producto, eso incluye el valor del costo; materiales, ingredientes, transporte, etc. Ése sería el precio final del servicio y producto. Pero, ahí no se esta valorizando el tiempo, no se incluye cuanto cuesta la jornada de trabajo, cuando vale una hora, que es uno de los aspectos más importantes, lo que resulta muy relativo. Por ejemplo, hay quien no tiene la maestría necesaria y por ello se toma más tiempo, quienes comienzan sus trabajos que no son perfecto, no hay un nivel avanzado de precisión, ante alguien que es mucho más perfecto y prolijo. Aquí lo que prevalece es ante todo la sinceridad, para con uno mismo, hacia los clientes y a la tradición; ver cual es el valor real. Obviamente, el comprador decidirá si comprar o no el trabajo y por ello, al final, es el mercado quien maneja en parte los precios.
Con respecto a las tarifas, no hay mal alguno en poseer una tarifa fija o un monto de dinero establecido para trabajar, así, el cliente sabe de ante mano cuanto saldrá todo el trabajo abordándolo desde el comienzo. Pero, puede ocurrir, que un trabajo no sea suficiente, y sean necesarios más, ya que un trabajador no es señor del Universo como para no equivocarse o para hacer todo a la perfección, aquí haré un énfasis al termino Médico Brujo, ya que los doctores tienen un sistema de chequeo constante, en el cual si no funcionó el primer medicamento, se cambia por otro hasta encontrar el adecuado y sanar al paciente. No es que el médico se aproveche (aunque deben haber varios) de su paciente, sino que hace lo necesario.
En cuanto a insumos se refiere, hay que considerar si es un producto en serie o uno personalizado, ese objeto que ya esta hecho y no tiene un comprador previamente, tiene un valor determinado que es muy distinto al de un trabajo único. Por lo general los productos particulares tienen un valor más elevado que el de los en serie. Al ser exclusivos, es algo que está específicamente diseñado para una situación y persona en particular; es algo que no será repetido, incluso si se intentara, pues consta de condiciones que son variables en lo que respecta a su elaboración y composición.
A la hora de concebir un material, está el aspecto factura y también el mágico. Los insumos que podemos encontrar en la mayoría de las farmacias, botánicas y tiendas mágicas, son de mala calidad. Siempre hay excepciones, pero cuando se trata de empresas que no están dirigidas por alguien instruido en el tema, y que solo creará, por ejemplo, velas de manera industrializada, no se tomará la molestia de usar productos vírgenes o mágicamente recolectados, adquiridos, procesados y elaborados. Por ejemplo, gran parte de las velas que se venden son de cera desechada de iglesia, ocupan pobres materias primas para su composición, son deficientes en su coloración, etc,. Veo muy a menudo a personas prender cirios en frascos de vidrio, sin hacer los procedimientos adecuados para que quede un medio inmaculado para el trabajo mágico. Yo recomiendo recurrir a un buen trabajador que venda sus propias velas, adecuadamente concebidas. Cundo digo el aspecto mágico, me refiero al que está antes y durante la creación del ingrediente, insumo o herramienta, y el que viene después una ves ya esta listo el material.
Las personas que acuden buscando ayuda mágica, muy probablemente no están instruidos en el tema en ninguna manera. Por ello, no es factible que me manden a elaborar insumos bajo sus recetas, y menos con una idea vaga de lo que desea, sin embargo, estoy abierto a sugerencias. De todos modos, en lo que respecta a los obras mágicas, siempre se tiene una consulta previa antes de realizar el contrato de mis servicios. Esta consulta es otro cobro aparte, independiente de si el trabajo se lleva a cabo o no; en todo caso, si el consultante avanzó en cuanto a presentar su caso de una manera eficiente e incluso planificar de manera proactiva, su trabajo lo consideraré y luego se verá reflejado en el cobro final. Ya he explicado en otro post a que se debe la necesidad y obligación de una consulta previa.
Otro aspecto son las visitas a terreno. Yo particularmente prefiero esta opción en los servicio limpiezas, tratamientos y curación. Y necesariamente, en las limpias a hogares, empresas, locales, etc,. Tratar a una persona en su zona de confort y rodeada de seguridad, permite que el cliente se desenvuelva mucho mejor y las barreras naturales que se interpondrían en territorio ajeno no se presenten. Es muy tedioso tener que estar alargando las sesiones para que la persona reconozca como un lugar de confianza y protección un lugar de trabajo ajeno al del que ocupa a diario, como el hogar. El trabajo a distancia se puede, pero este debería ser complementario, por ejemplo, para evitar acudir al lugar reiteradas veces y que los cobros se disparen con un desgasto innecesario de cansancio, trasporte, tiempo, etc. Y cuando digo trabajo a distancia, no me refiero a las patrañas de la metafísica, si no a trabajos de magnetismo, conjuro, simpatia, etc.
En lo que se refiere herramientas e ingredientes, es bastante simple, las hay baratos en algunos casos, caras en otros, pudiendo ser cada una de ellos deficientes o excelentes para el trabajo. No es lo mismo oro, que manzanilla o piel de león por poner un ejemplo, todos de naturaleza solar, pero cada uno con distintas capacidades para armonizarse con los efluvios solares. Del mismo modo, entre las hierbas, no es lo mismo solo ocupar una de una composición débil o mixta, a muchas en que su virtud solar se potencia, o bien una sola que sea poderosa, pero escasa e inaccesible.
Por no cuantificar los trabajos al principio se sale hacia atrás. Una vez que se a calculado todo lo anterior, viene pensar cuanto tomará el trabajo, esto lo dará la experiencia y un extenso monitoreo de las distintas situaciones, nadie sabe al principio cuanto tomará todo, lo tiempos se conocen a medida que se realizan los trabajos. Este será un valor que se sumará a todo el presupuesto. Muchas veces, cobre una miseria o bien, deje a estimación de mis clientes que pensaran en cuanto valió el trabajo o sesión, gasté tiempo y dinero: en materiales, ingredientes, trayecto, etc. Hice también algunas lecturas y trabajos, se aprovechó y me pidió más labores de los que cualquiera consideraría como de cortesía, se olvidó convenientemente de pagarme cuando se suponía debía hacerlo o bien, simplemente no lo dio por sentado
Todo es muy es relativo, puede ser muy barato, pero puede tomar mucho tiempo. Si se sigue la formula de multiplicar por tres los materiales, no ganaría nada. Antes que el costo material es importante considerar el tiempo que tomó hacer el producto. Siempre intentar sacar varias unidad, aprovechar el ritmo y sacar cosas en serie. Si es caro el material y poco el tiempo, el precio será en gran parte el material mismo mas que el tiempo. Hay muchos matices y aristas en cuanto a precios y cotizaciones, cada caso es distinto y por lo tanto, la mayoría de las veces todo resulta muy subjetivo.
Cuando se trabaja con espíritus, hay cierta porción del dinero que debe ser dedicada a las ofrendas, tanto de mi parte como del consultante. No quiero estar luego disculpándome con las entidades con las que trabajo, por contratadores incompetentes que son despreocupados y que terminan insultando a los diversos seres por devaluar el trabajo. Sí, muchas personas no piensan dos veces en comprar un café en Starbucks, pero sí al momento de trabajar con espíritus, entonces estás insultado a esos espíritus por defecto.
Por último, tratar con clientes es muy demandante, a menudo están totalmente desquiciados o desequilibrados, y la potencialidad de riesgo aumenta definitivamente como para cobrar o recibir una donación de $10.000. Como dice el dicho "lo barato cuesta caro" y el "burro trabajo doble". Me ha pasado que debo recibir clientes que ya han pasado por manos de estafadores y embaucadores, hacer las cosas lo mejor posible ahora bastante trabajo. En cualquier tipo de carrera profesional universitaria o técnica, es obvio que el costo es integral para obtener cualquier tipo de asistencia decente.
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